Renting
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Renting y leasing se confunden con frecuencia, incluso entre asesores fiscales con experiencia. Son dos productos distintos con implicaciones muy diferentes en el balance, en la fiscalidad y en la gestión diaria de la flota. Esta guía te ayuda a distinguirlos.
El leasing o arrendamiento financiero es esencialmente una fórmula de financiación de la compra. La empresa de leasing adquiere el vehículo y te lo cede para que lo uses durante un plazo fijo, a cambio de cuotas periódicas. Al final del contrato, tienes la opción de comprar el vehículo por un valor residual pactado desde el principio (habitualmente el 1% del valor original).
Desde un punto de vista contable, el vehículo en leasing entra en el balance de la empresa como activo, aunque no seas el propietario legal hasta que ejerces la opción de compra. Esto tiene consecuencias importantes en los ratios financieros de tu empresa.
El renting o arrendamiento operativo es un alquiler a largo plazo. La empresa de renting mantiene la propiedad del vehículo, gestiona el seguro y el mantenimiento, y tú simplemente lo usas durante el contrato. En Movexa, además, la cuota está calculada para que si al finalizar quieres quedarte con la furgoneta puedas hacerlo fácilmente; si no, simplemente la devuelves.
Contablemente, el renting no computa como deuda financiera en el balance de la empresa (bajo el estándar NIIF 16 hay matices, pero para pymes en España que aplican el PGC simplificado el impacto es mínimo). La cuota mensual es simplemente un gasto de explotación.
| Criterio | Renting | Leasing |
|---|---|---|
| Propiedad del vehículo | Empresa de renting | Empresa de leasing (tú la tienes al ejercer la opción) |
| Opción de compra | Sí, la cuota está pensada para hacerlo fácil si quieres | Sí, precio residual pactado |
| Mantenimiento incluido | Sí (seguro, revisiones, neumáticos por desgaste) | No, corre por tu cuenta |
| Impacto en balance | No computa como deuda | Activo y pasivo en balance |
| Deducción fiscal (IS / IRPF) | 100% de la cuota | Cuota de amortización + intereses financieros |
| IVA | Deducible en % uso profesional | Deducible en % uso profesional |
| Flexibilidad de vehículo | Alta (contratos más cortos, cambio de modelo) | Baja (comprometido durante todo el plazo) |
| Riesgo de depreciación | Lo asume el proveedor | Lo asumes tú |
| Asistencia en avería | 24h, con taller propio | No incluida |
Una creencia extendida es que el leasing permite una deducción fiscal superior. En la práctica, la cuota de leasing se divide en dos componentes: la parte de carga financiera (intereses) y la parte de recuperación del coste (amortización). Cada una tiene su tratamiento fiscal diferente y está sujeta a los límites de amortización del Plan General Contable.
Con el renting, toda la cuota mensual es un gasto de explotación directamente deducible, sin más complicaciones contables. Para la mayoría de pymes, la simplificación que ofrece el renting es un valor tan tangible como cualquier ventaja fiscal del leasing.
En nuestra experiencia gestionando flotas para pymes de Barcelona y Cataluña, la gran mayoría de clientes que empiezan con leasing acaban migrando al renting cuando renuevan. La razón principal: la imprevisibilidad de los gastos de mantenimiento. Una avería en época de temporada alta puede paralizar el negocio y generar costes inesperados que ningún leasing incluye.
Con el renting, esa variable desaparece. El vehículo se mantiene, se asegura y se repara. Si hay un problema grave, la asistencia 24h y el taller propio minimizan la parada. La empresa sabe exactamente cuánto gasta cada mes en movilidad.
Háblanos de tu flota y tu situación. Te asesoramos sin compromiso y te preparamos una propuesta de renting adaptada a tu empresa.
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